Ah¡, una cosita más

la vinatería Yáñez nos recuerda que el vino es una cultura para compartir y disfrutar.

Un consumo comedido y responsable de aguardientes y licores es fundamental.

Cultura si, excesos no.

LA VINATERÍA YAÑEZ. Nuestra compañía desde 1953 amamos el vino

Este es un espacio colectivo que busca hablar de Vino, de gastronomía , de amigos. La vinateria Yáñez edita esta revista en papel desde 1986 y ahora disfrutamos de compartir esta experiencia internaútica con ustedes. Este espacio está abierto a colaboradores, profesionales y aficionados que deseen exponer sus opiniones en torno al vino, a la gastronomía, a los viajes, a la cultura.
El magacine de la Vinatería Yáñez
Ciriaco Yáñez editor

Beatriz Fraj

http://www.vinateriayanez.com/
madre sacramento 11.50004. Zaragoza.España
telf.(0034)976214855

CANAL VINO

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El magacine de la Vinateria Yáñez
Desde 1953 en la calle madre sacramento de Zaragoza
50004.España
976214855. info@vinateriayanez.com

Nuestra tiendecita La Vinatería Yáñez

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en madre sacramento 11 de Zaragoza

sábado, 29 de marzo de 2008

borsao felicidades

Borsao, Marca Mítica
El Grupo Borsao es una bodega amparada por la D.O. Campo de Borja de la que toma su nombre, ya que Borsao proviene de Bursao, apelativo por el que la localidad zaragozana de Borja era conocida en la España Celtíbera, hace 2.400 años. No obstante, estamos ante una bodega nueva, cuyas bases se asientan en la modernidad de sus instalaciones, la calidad de sus viñedos y el trabajo bien hecho. Gracias a todo ello se obtienen vinos como ‘Tres Picos’, premiado en numerosos concursos internacionales de prestigio y considerado una de las mejores opciones por su calidad y precio por numerosas publicaciones extranjeras de influencia mundial.
Aunque los antecedentes de la ciudad de Borja nos transportan a los inicios del Paleolítico, en virtud de los muchos vestigios encontrados procedentes de esas épocas prehistóricas, no es hasta el siglo IV antes de Cristo, en plena etapa celtíbera, cuando gracias a las fuentes escritas clásicas y a la numismática podemos conocer el nombre que ostentaba esta población: Bursao
El progresivo paso por Bursao de las civilizaciones romana, hispano-visigoda y musulmana, nos ha legado retazos de su arquitectura y, sobre todo, la inclinación natural de sus gentes a la agricultura y en particular al viñedo. No menos importante fue la implantación de técnicas artesanas que, aún hoy día, perduran como testimonio vivo de la riqueza cultural de la antigua Bursao, hoy Borja.
Sin embargo, el origen de esta
bodega se encuentra mucho después. Concretamente, en 1958, fecha de fundación de la Cooperativa de Borja, la cual ha sido a lo largo de los años la precursora de la mítica marca Borsao.
Posteriormente, en el año 2001, Borsao pasó de ser una mera marca comercial a tener su propia personalidad jurídica con la creación de la sociedad
Bodegas Borsao S.A., que integra a las Cooperativas de Borja, Pozuelo y Tabuenca, que aglutinan a su vez a unos 620 viticultores, aunando así esfuerzos, recursos y medios, que junto con la experiencia y potencialidad de los viñedos de las tres bodegas han permitido desarrollar una nueva filosofía de trabajo que les ha llevado al reconocimiento y prestigio internacional.
Uno de los secretos de los extraordinarios vinos que se elaboran en esta bodega de la D.O. Campo de Borja se encuentra en el Moncayo, montaña que deja a su espalda a la provincia castellano-leonesa de Soria y a sus pies a la aragonesa de Zaragoza. Con sus ondulaciones suaves proporciona las condiciones óptimas para el cultivo de la uva. Sus laderas y sinuosidades protegen a los diferentes viñedos situados entre los 400 y los 700 metros de altitud, regulando el frío, el calor y el típico viento del Cierzo Norte que impregna a la uva de característicos aromas silvestres.
En este terreno, situado al noroeste de la provincia de Zaragoza, y para esta bodega, que actualmente recoge unos 10,5 millones de kilos de uva en cada cosecha, la Garnacha es la reina ya que de las 2.430 hectáreas que abarca el Grupo Borsao, 1.720 hectáreas están cultivadas con esta variedad, que representa el 70% de la producción total y que es apreciada ecológicamente por la complejidad estructural y cromática que proporciona a los vinos.
Si bien a estas tierras duras, secas y pedregosas también se han adaptado nuevas variedades como la Syrah (210 hectáreas), Cabernet Sauvignon (170 hectáreas), Tempranillo (160 hectáreas), Merlot (110 hectáreas), Mazuela (20 hectáreas) y Macabeo (40 hectáreas).
Capacidad tecnológica, modernidad en las instalaciones, potencialidad de los viñedos y una sensibilidad minuciosa por el trabajo bien hecho, conforman los pilares básicos del
Grupo Borsao, que unido a la implantación de una nueva filosofía de trabajo han permitido afianzar la marca Borsao como el referente de los vinos de calidad de la D.O. Campo de Borja en el exigente mercado de Estados Unidos.
Año tras año, su implantación en el mercado nacional y de exportación sigue incrementándose, siendo una realidad no sólo en Estado Unidos sino en países como Alemania, Canadá, Reino Unido, Suiza, Países Bajos, Suecia, Japón, Nueva Zelanda, etc.
Con la creación de
Bodegas Borsao S.A., se desarrolla una nueva gama de productos que conforman la línea Borsao Selección en la que el ‘Tres Picos’ representa la creación más audaz. Este vino monovarietal de Garnacha es fruto de las nuevas tecnologías aplicadas sin despreciar la sabia tradición vinícola de la bodega. Este vino, considerado como representante de la nueva era de los vinos de Aragón, ha cosechado diversos premios internacionales durante el último año. Así, el ‘Tres Picos 2005’ ha sido galardonado por sendas medallas de Plata en el ‘Decanter World Wine Awards 2007’ de la revista homónima y en el ‘International Wine Challenge’. Un vino al que la publicación editada por Robert Parker, ‘The Wine Advocate’ ha calificado con 91 puntos.
La gama se completa con un Joven, un Crianza y un Reserva todos ellos basados en la variedad más identificativa de la zona, la Garnacha, complementada con otras variedades de uva como Syrah, Tempranillo, Merlot y Cabernet Sauvignon.
Tanto la trayectoria desarrollada como la masiva presencia en el mercado y la percepción de calidad que se tiene de
Bodegas Borsao, han hecho de esta empresa uno de los nombre propios del vino en la D.O. Campo de Borja, la antigua Bursau, una marca mítica.

eguren me gusta mucho



Grupo Eguren: una bodega familiar de proyección internacional
Hablar del Grupo Eguren es hacerlo de Guillermo Eguren, el patriarca y fundador, de sus hijos Marcos y Miguel Ángel y de Jesús, su yerno, actuales directivos. Es hacer referencia a cuatro generaciones de viticultores. Es hablar de Rioja, fundamentalmente, y también de Toro, sin dejar atrás a Manchuela. Pero también es hablar de un grupo de bodegas que exportan a más de 40 países el 50% de su producción. Tampoco hay que olvidar que uno de sus vinos, el ‘Termanthia 2004’, fue uno de los cinco vinos españoles que el pasado mes de marzo obtenía por primera vez en la historia los 100 puntos de ‘The Wine Advocate’, la publicación que edita el gurú norteamericano Robert Parker.
En los años 80, Guillermo
Eguren, sus hijos, Marcos y Miguel, y su yerno, Jesús, comenzaron su camino en solitario, tras la separación del negocio familiar. Cuatro generaciones unidas a la viña y el vino les respaldaban. Hasta entonces Guillermo había elaborado, procedentes de sus propios viñedos en la D.O.Ca. Rioja, en San Vicente de la Sonsierra, tintos jóvenes de maceración carbónica, al gusto de la zona y de la época. No obstante, fueron sus hijos los que iban a protagonizar el despegue, la consolidación y la diversificación de este grupo de bodegas.
La aventura comenzó en Sierra Cantabria, nombre de la bodega que la familia posee en San Vicente de la Sonsierra, un municipio situado en la
Rioja Alta, entre el río Ebro y la montaña. Marcos se hacía cargo de la parte enológica, Miguel de la gestión y Jesús del área comercial. Guillermo proseguiría cultivando su olfato para elegir los mejores viñedos.
Allí los
Eguren comienzan a mirar las viejas cepas con una mentalidad más abierta, planteándose nuevos métodos en la elaboración del vino. Así surgen los primeros tintos de crianza. De esta bodega, casa madre de los Eguren, que cuenta en total con 100 hectáreas con cepas entre 1 y 70 años, teniendo la mayoría más de 25 años, proceden marcas como ‘Murmurón’, ‘Sierra Cantabria’, ‘Sierra Cantabria Organza’, ‘Sierra Cantabria Colección Privada’, ‘Finca El Bosque’ y ‘Amancio’, en homenaje al abuelo de la estirpe.
No obstante, habría que esperar hasta 1991 para ser testigos del primer proyecto realmente trasgresor, que tuvo como escenario la bodega Señorío de San Vicente, en pleno casco urbano de esta localidad riojana. Su nombre, ‘San Vicente’; su origen, un viñedo privilegiado de 18 hectáreas, La Canoca, en el que se plantaron las cepas menos productivas del conjunto de todos sus viñedos, todas correspondientes a la variedad Tempranillo Peludo. Comenzaban los Eguren a practicar el concepto de los grandes c
Para Marcos Eguren, artífice de la criatura, este vino quebrantó toda regla existente en Rioja en aquella época, se trataba de un “nuevo clásico”.
El siguiente proyecto en la D.O.Ca. Rioja de esta rama de los Eguren fue Viñedos de Páganos, bodega fundada en 1998 y situada en la localidad homónima, ubicada al lado de Laguardia, en pleno corazón de la Rioja alavesa. En esta localización el clan cuenta con 45 hectáreas de viñedo de la variedad Tempranillo, principalmente. 25 de ellas son el origen de ‘El Puntido’, mientras que de una pequeña parcela de 1,75 hectáreas nace uno de los grandes de la saga: ‘La Nieta’, del que apenas se elaboran 5.000 botellas.
En esta ocasión los Eguren han querido aprovechar las características de este terreno, tan parecido y tan diverso al de San Vicente de la Sonsierra. Han pretendido apresar el alma del terruño, leer esas peculiaridades y expresarlas en estos dos vinos. Además, entre sus planes futuros se encuentra abrir un pequeño hotel con encanto cercano a la bodega.
Dominio de Eguren es la cuarta bodega. Un proyecto concebido para elaborar buenos vinos para consumo cotidiano, es decir, obtener un buen vino a un buen precio. La bodega se encuentra también en Páganos, aunque a corto plazo está proyectada otra en Toro, y se abastece de un total de 15 viñedos repartidos en los dominios de la D.O. Toro y la D.O. Manchuela. A esta bodega pertenecen marcas como ‘Códice’, ‘Épico’, ‘Protocolo’, ‘Torre Abalde’, ‘Estratego Real’ y ‘Solemne’.
Buscando viñedos para Dominio de Eguren, tarea por la que ha sido y es reconocido Guillermo Eguren, encontraron un excelente viñedo prefiloxérico en Valdefinjas, en la provincia de Zamora, que hizo que se fundara la bodega ‘Numanthia Termes’, en la D.O. Toro.
Desde su primer vino, el ‘Numanthia 98’ este proyecto está tocado por el éxito. Sus vinos han recibido las mejores críticas de diversos expertos de uno y del otro lado del Atlántico. Con este vino Marcos Eguren demostró que se podían hacer grandes vinos en la D.O. Toro, en un momento en que esta denominación comenzaba a superar su fama de elaboradora de vinos bastos y de alta graduación alcohólica.
No contento con ello, Marcos Eguren se lanzó al más difícil todavía: superar la calidad del ‘Numanthia’ lo que consiguió, frente a todo pronóstico, con ‘Termanthia’, elaborado con cepas centenarias de la variedad Tinta de Toro, como su hermano, pero con menor rendimiento, de unos 700 kg. por hectárea.
Precisamente la añada 2004 de este vino de lujo fue el primer vino de la D.O. Toro, y uno de los primeros cinco españoles, que consiguieron que la publicación de vinos más influyente del mundo, The Wine Advocate, editada y dirigida por Robert Parker, les concediera la máxima puntuación, 100 puntos, en su última edición de 2007.
Todo ello hace del Grupo Eguren un elaborador de vinos de todas las gamas, desde vinos para consumo diario a vinos de alta gama. Todos ellos con un nivel de calidad que no defrauda las expectativas del consumidor, tanto nacional como foráneo. De hecho, en torno al 50% de la producción de todas las bodegas del grupo se encamina hacia el exterior, siendo sus principales clientes EE.UU., Reino Unido, Suiza, Japón y México.hateaux: un vino, un viñedo, una bodega.

vinalies internationales



Una veintena de Medallas de Oro para los vinos españoles en Les Vinalies Internationales
Los vinos de nuestro país también han conseguido 73 Medallas de Plata
23/03/2008
En la décima cuarta edición del concurso
Les Vinalies Internacionales, celebrado del 29 de febrero al 4 de marzo en París, un total de 93 vinos españoles han resultado premiados. Una veintena han obtenido la máxima distinción, la Medalla de Oro, mientras que otros 73 se hicieron con la Medalla de Plata. En esta edición del certamen promovido por la Unión de Enólogos de Francia han participado más de 3.000 vinos de todo el mundo.
Cuatro vinos de la D.O.Toro han sido galardonados con la Medalla de Oro, convirtiéndose en la zona más reconocida en la máxima categoría. Se trata de ‘Finca Anzil 2005’, y tres vinos de Bodegas Fariña: ‘Astado Crianza 2000’, ‘Gran Colegiata Campus 2003’ y ‘Gran Colegiata Crianza Roble Francés 2002’. Con dos vinos premiados con el oro cada una se sitúan la D.O. Cariñena, con ‘Anayón Barrica 2004’ y ‘Val de Paniza 2007’, y la D.O. Jerez, con ‘Amontillado VORS Aged 30 years’ y ‘Pedro Ximenez Viña El Alaro’.
La Medalla de Oro también la han conseguido dos vinos canarios: ‘El Ancón Negramoll 2006’, de la D.O. Ycoden Daute Isora, y ‘Malvasía Reserva Teneguía 2000’, y dos Pedro Ximénez andaluces: ‘Robles Selección 1927’, de la D.O. Montilla-Moriles y ‘Málaga Virgen’, de la D.O. Málaga-Sierras de Málaga. El resto de medallas de esta categoría ha sido para ‘Cueva del Monge Fermentado en Barrica 2006’, de la D.O.Ca. Rioja; ‘Arzuaga Crianza 2005’, de la D.O. Ribera del Duero; ‘Pirineos Mesache Blanco 2007’, de la D.O. Somontano; ‘Manzanilla Solear’, de la D.O. Manzanilla de Sanlúcar de Barrameda; ‘Omblancas Delain Monastrell 2005’, de la D.O. Jumilla; ‘Peique Selección Familiar 2004’, de la D.O. Bierzo y un Vino de la Tierra de la Ribera de Andarax, ‘Cristina Caluache Cabernet Colección 2005’.
Además, con Medallas de Plata se han alzado una quincena de vinos de la D.O. Ribera del Duero, media docena de la D.O. Valdepeñas, cinco de la D.O.Ca. Rioja, cuatro de la D.O. Toro, los mismos que los amparados por la D.O. Rías Baixas, tres de la D.O. Jerez, un par de la D.O. Almansa, de la D.O. Alicante, de la D.O. Cariñena, de la D.O. La Mancha, de la D.O. Navarra y de la D.O. Rueda. Mientras que han sido merecedores de una medalla en esta categoría vinos de la D.O. Yecla, D.O. Ycoden Daute Isora, D.O. Valdeorras, D.O. Tacoronte Acentejo, D.O. Ribeiro, D.O. Pla de Bagés, D.O. La Palma, D.O. Manchuela, D.O. La Palma, D.O. Jumilla y D.O. Cava.
Vinos de la Tierra de diversas zonas han conseguido una docena de Medallas de Plata en este concurso internacional, repartidos entre cuatro VT de Castilla y León, tres VT de Castilla, otros tres VT de Extremadura, un VT de la Ribera del Gállego y otro VT de la Ribera de Andarax.
El certamen internacional
Les Vinalies Internacionales, organizado por la Union des Œnologues de France, es el único concurso francés regido por las reglas y los principios estrictos impuestos por la Federación Mundial de los Grandes Concursos Internacionales de Vinos y Espirituosos (VINFED), la Unión Internacional de la Viña y el Vino (OIV), en especial en catas a ciegas. Un centenar de los mejores expertos mundiales en el sector vinícola, representantes de países de los cinco continentes, han integrado el jurado internacional de cata de este concurso y, en esta ocasión, han valorado más de 3.000 muestras.

riscal la septima bodega más visitada del mundo




Marqués de Riscal, la séptima bodega más visitada del mundo
Según un ‘Top Ten’ elaborado y publicado por el diario británico ‘The Guardian’
29/03/2008
El periódico británico
‘The Guardian’ ha elaborado un listado de las diez bodegas más visitadas a nivel mundial. Aunque Francia lidera el ranking, una bodega española ha logrado situarse en el puesto número 7. Se trata de la bodega de Marqués de Riscal en Elciego, La Rioja.
Sobre esta bodega, situada en la
D.O.Ca. Rioja, el diario británico destaca su diseño. “Se ha convertido en un icono arquitectónico casi tan famoso como el Museo Guggenheim de Bilbao, ambos diseñados por el mismo arquitecto, Frank Gehry”, afirma ‘The Guardian’, que también subraya que se trata de una de las grandes bodegas de Rioja cuyo hotel y restaurante se sitúan a la vanguardia de la hostelería actual.
En el podium de este listado se sitúa, en primer lugar, Chateau Mouton Rothschild, una de las más importantes de la zona francesa de Burdeos; en segundo lugar, la bodega de Robert Mondavi en la zona californiana de Napa Valley, en EE.UU.; y en tercera posición, la bodega alemana Weingut Juliuspital, situada en la región de Frankonia, en Wurzburg.
La cuarta bodega más visitada se encuentra también en Francia, en la zona de Borgoña, y se trata del Musee du Vin de Beaune; la quinta catedral es la australiana Penfolds Magill Estate, en Adelaida y la sexta, la neozelandesa Stonyridge, de Waiheke Island, en Auckland.
Por detrás de Marqués de Riscal, en octava posición, ‘The Guardian’ sitúa a otra bodega de Francia, que con tres representantes es el país con más peso en este ranking. En este caso, la agraciada es la bodega Mumm de la región de Champagne.
En la parte final, en noveno puesto se encuentra la portuguesa Taylor’s de la zona de Oporto/Gaia, y en décimo lugar, la italiana Castello Banfi, de Montalcino en la Toscaza.

el vino en china



El consumo de vino extranjero aumenta en China
Un estudio confirma que por segunda vez desde el año 2005 el país asiático se encuentra en décimo lugar en consumo de vino a nivel mundial
29/03/2008
En China el consumo de vino importado se esta incrementando significativamente, por lo que el país asiático se sitúa cada vez más en el punto de mira de los productores extranjeros, según un estudio realizado por los organizadores de la feria
Vinexpo Asia-Pacific y por la International Wine and Spirit Record (IWSR).
Por segunda vez desde 2005, China se encuentra en el décimo lugar del ranking mundial de países consumidores de vino, con una cuota del 2,2% en 2006. No obstante, se espera que el consumo nacional de vino se incremente en los próximos cinco años en torno al 69,5%. Los organizadores de Vinexpo Asia-Pacific, que se celebrará del 27 al 29 de mayo en Hong Kong, han destacado que el consumo de vino en China va a repuntar, pasando del 7% de crecimiento anual entre el periodo 2002-2006 al 13% entre los años 2006-2011.
Francia continúa siendo el mayor proveedor de vino para China, seguido por Australia, EEUU, Chile y España. En términos de consumo, China es el segundo país asiático en importación de vinos extranjeros, por detrás de Japón. Además, las ventas de vino importado se han visto favorecidas también por una reducción en el arancel, que en 2005 pasó del 43% al 14% para vino embotellado. No obstante, el 92,8% del vino que se bebe en este país es de procedencia nacional.
Tradicionalmente, China es un país que bebe licores blancos. De hecho, los productos que más se consumen son la cerveza, el alcohol blanco y el vino de arroz amarillo. El informe de IWSR, empresa británica que se dedica a la realización de estudios e informes específicos de mercado y consumo de vinos y alcoholes, también revela que en China se consume el 50,9% de las bebidas alcohólicas de toda Asia y el 23,9% de todo el alcohol mundial.
Este estudio no es el único que apunta al incremento del consumo de vino importado en China. El empresario chino Ko Tai Keung, que preside cuatro compañías en el país asiático, una de ellas dedicada a la importación de vinos, ha visitado nuestro país con motivo de la concesión de la distinción ‘Amigo del Rioja’ por parte del
Consejo Regulador y ha afirmado que la progresiva apertura de China al consumo de vino representa una interesante oportunidad para los vinos europeos en el futuro inmediato, impulsada, en buena medida, por la celebración de los Juegos Olímpicos de Pekín.
En China, el consumo de vino de calidad se reduce a una clase de alto poder adquisitivo, y aunque los vinos españoles han llegado más tarde que los competidores franceses, se ajustan más al gusto chino y tienen precios más competitivos, en opinión de Ko Tai Keung
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vinos en el washington post



El Washington Post se rinde ante los tintos españoles
El diario norteamericano reconoce que en los últimos años los vinos de nuestro país han conseguido una calidad sin precedentes
29/03/2008
Recientemente
The Washington Post, el mayor y más antiguo diario de Washington DC, la capital de EE.UU., ha dedicado un completo reportaje a ensalzar la calidad actual de los vinos de España y a recomendar algunos de ellos.
El trabajo, firmado por Karen Page y Andrew Dornenburg, se titula ‘¿Una buena y asequible opción? Descorcha un tinto español’ (Serving Hearty Fare? Uncork a Spanish Red) y en él se hace hincapié en el buen momento actual que viven nuestros vinos y se ofrecen algunos trucos para que el aficionado al vino norteamericano pueda interpretar correctamente las etiquetas de los vinos españoles, con las que no están familiarizados.
El reportaje finaliza con una serie de recomendaciones teniendo en cuenta la crianza de los vinos. Así, entre los vinos Jóvenes, los especialistas del
Washington Post han seleccionado a dos vinos de la D.O. Calatayud (‘Cubero Tinto 2006’, elaborado con un 75% de Garnacha y un 25% de Tempranillo y el monovarietal de Garnacha de la misma bodega ‘Cubero Viñas Viejas 2006’) y uno de la D.O. Toro (‘Monte Toro Joven 2005’). Con cinco meses de barrica americana o francesa se encuentra el hermano mayor de la anterior referencia, ‘Monte Toro Roble 2004’.
Con una crianza de ocho meses en barrica, la sugerencia es ‘Sexto 2005’, un coupage de seis variedades diferentes amparado por la
D.O. Terra Alta. Con un envejecimiento de un año en barrica el seleccionado es ‘Rivola 2004’ de Bodegas Abadía Retuerta, en la D.O. Ribera del Duero. Por último, con 20 meses de barrica el seleccionado ha sido un vino de la D.O. Cigales, ‘Museum Crianza 2003’.
Page y Dornenburg finalizan su trabajo con una sugerencia culinaria. “Todos estos vinos armonizan perfectamente con platos de carne roja, tanto estofada como asada”.

alain ducase en la torre eifel

El afamado cocinero Alain Ducasse ha reabierto el 22 de diciembre el restaurante Jules Verne, situado en el primer piso de la Torre Eiffel, el más emblemático monumento parisiense. Con 51 años y 15 estrellas Michelin repartidas en varios centros, Ducasse mezcla el prestigio de su cocina con el "glamour" de un lugar visitado por casi siete millones de personas al año. Los platos más célebres podrán degustarse a 125 metros del suelo y disfrutando de una impresionante vista sobre la capital francesa, una experiencia que multiplica el atractivo del Jules Verne.
El cocinero afirma que no ha querido revolucionar un restaurante que ya poseía una estrella Michelin, pero un diseño novedoso del comedor, nuevo mobiliario y una cocina propia han dejado pocos rastros del anterior Jules Verne, con cuya contrata se quedó hace dos años. Con una receta de "evolución e innovación", Ducasse ha buscado crear "un lugar único y contemporáneo, punto de encuentro entre la experiencia y la excelencia francesas". Con ese objetivo, su equipo se ha puesto a los fogones para crear una carta en la que destacan las vieiras a la plancha con coliflor a la nata. O el pollo de Bresse en fricassée de cangrejos de río y jugo de cocción. Y, de postre, manzana con manzana en superposición. "Es una cocina sabrosa, legible, estética y técnica, que marca la unión de la tradición y la experiencia culinaria, la calidad de los productos de excepción de nuestras regiones, la justa modernidad de las recetas", afirma el cocinero. La búsqueda de la originalidad a partir de los productos tradicionales franceses (todo es francés aquí, hasta el whisky) es la línea directriz que ha guiado la concepción de los platos, elaborados por el cocinero en estrecha colaboración con algunos de sus más destacados discípulos. Como Pascal Féraud, formado en la escuela del "Louis XV" de Mónaco, uno de los dos "tres estrellas" de Ducasse junto con el restaurante del hotel Plaza Athénee de París, de donde proceden los dos "maîtres" del nuevo restaurante, Frédéric Rouen y Francis Coulon. Los incondicionales de Ducasse podrán degustar sus platos a lomos de la Torre Eiffel en un Jules Verne renovado en 120 días de trabajo y a un precio de entre cuatro y cinco millones de euros siguiendo los planos de Patrick Jouin. Jouin ha repensado el espacio hexagonal del restaurante con el objetivo de que "la magia vaya creciendo desde la base de la torre hasta la llegada al restaurante". El Jules Verne cambiará a lo largo del día: a la hora de la comida será enérgico y animado, abierto y luminoso; para la cena se muda en una atmósfera envolvente, dulce, de cuento de hadas. También variarán los precios, que rondarán los 75 euros por un menú de almuerzo y más de 155 por uno de cena, sin contar en ningún caso con la bebida, propuesta por los sumilleres Grégory Moreau y Roberto Amadei, a partir de una carta de vinos elaborada por el sumiller jefe de la casa Ducasse, Gérard Margeon. La belleza del lugar hace olvidar las dificultades propias de implantar un "Ducasse", para 120 comensales, en un lugar tan reducido como el primer piso de la Torre Eiffel, con los condicionantes de peso y espacio que eso conlleva, sin contar que no hay gas en el lugar, elemento visto como clave en una cocina. Por eso, el nuevo Jules Verne ha creado una cocina subterránea bajo los Campos de Marte, los jardines que se encuentran al pie de la torre, desde donde los platos partirán, siguiendo un estricto protocolo de higiene, hasta el restaurante.

guy wooward............¿estas de acuerdo?


Coincidiendo con la llegada a las librerías de la última Guía Michelín de Gran Bretaña e Irlanda, el director de la revista 'Decanter', Guy Woodward, ha arremetido contra los cocineros de elite de su país, calificándolos de "ególatras interesados" que ponen su propia carrera por encima de las necesidades de sus clientes. En el mismo número, la columnista Fiona Beckett critica a los famosos 'chefs' mediáticos por sus pretensiones cada vez mayores, que no hacen justicia a los consumidores, particularmente a los amantes del vino. "El tipo de cocina que te dan en el típico restaurante de tres estrellas Michelín se ha hecho tan refinado y complicado, lleno de platos tan presuntuosos que a un vino decente le resulta difícil recibir algo de atención", escribe.
Guy Woodward. Woodward la apoya en su editorial: "El que a los cocineros no les preocupe el vino no es nada nuevo; pese a que están encantados de sacar un 40% de sus ingresos de la venta de vino, pocos chefs entienden de él", acusa. "Pero si los cocineros van a invertir todas sus energías en crear platos alucinantes de intrincada complejidad, ¿no deberían tener suficiente confianza para subir los precios, en vez de obligar a los amantes del vino a correr con los gastos de su vanidad?" Los críticos "ensoberbecidos" son objeto de la ira de Woodward. "En muchos casos, los críticos culinarios son igual de ególatras, acompañando sus críticas 'anónimas' de su propia foto junto a su firma y aspirando a hacer carrera en la televisión antes que a aprender las cualidades básicas que hacen falta para llevar a cabo su trabajo; por ejemplo, ser capaz de valorar una lista de vinos. ¿El propósito de los críticos no es reproducir la experiencia que un lector ordinario puede esperar que le depare un restaurante? Eso no va a ocurrir nunca si todo el personal conoce tu cara". Tras varios años hinchando la lista de restaurantes estrellados en Gran Bretaña, la Michelin ha echado esta vez el freno: no hay ningún nuevo 'tres estrellas' ni 'dos estrellas' en el país, lo cual ha decepcionado mucho a un público que se toma muy en serio la pequeña guía roja desde que empezó a ser una de las responsables de que se considere a Gran Bretaña, y en paricular a Londres, como una nueva meca gastronómica tras muchos decenios de desprecio.

donde está


leia en el año 2000

Nueva casta australiana: un cruce catalán-bordelés
Yalumba, la más antigua de las bodegas australianas que aún permanecen bajo control familiar, está participando en un proyecto de investigación con el instituto nacional de investigación científica de Austrialia, CSIRO para desarrollar una nueva variedad de Vitis vinifera llamada cienna. Esta casta es un cruce de cabernet sauvignon y una casta española poco conocida pero antigua, la sumoll (presente en Conca de Barberà y Tarragona). Yalumba plantó en 1996 1.000 cepas sobre suelos ferruginosos en Wrattonbully, cerca de Coonawarra en South Australia. A los tres años las cepas han ofrecido una cosecha de unos 2.000 kilos de fruta muy prometedora. Se ha hecho una microvinificación de cienna por separado y ha sido observada cuidadosamente. Una pequeña proporción se ha embotellado a mano y enviado al Museo Yalumba. El enólogo de la casa, Brian Walsh, dice: "Los resultados de nuestros experimentos nos han entusiasmado y el concepto ha sido muy bien recibido. Continuaremos con nuestro seguimiento de este lote de prueba, pero de momento no se han tomado decisiones en cuanto a futuras plantaciones".

beaujolais aprendiendo


Gérard Presle es uno de los precursores de la 'vendimia en verde' en sus viñedos del Beaujolais, una técnica que consiste en eliminar la mitad de las uvas antes de que maduren, para mejorar la calidad y reducir la producción. "La profesión está en crisis desde 1996 y tenemos que bajar al rendimiento máximo a 58 hectolitros por hectárea, fijado por el sindicato de denominación de origen Beaujolais", explica este viticultor de 47 años de Marcy-sur-Anse (Rhône), enólogo de formación, que explota y vinifica él mismo sus 14 hectáreas.
Confrontados a una sobreproducción mundial estimada en unos 12 millones de hectolitros, los viticultores del Beaujolais tienen que contrarrestar desde el 2000 la "competencia de los vinos del Nuevo Mundo" y el "descenso del consumo". Desde mediados de julio a mediados de agosto, cuando las uvas son "como un grano de plomo de cazador", Gerard Presle suprime "hasta una veintena de racimos" en cada cepa, lo que permite "ventilar los racimos para que se pudran lo menos posible". "Si los racimos se tocan, maduran peor, el agua se queda entre ellos y la podredumbre crece", explica este adepto de la "lucha razonada" contra las enfermedades de la viña. "Para una misma superficie de hojas, hay menos racimos y, dado que es la hoja la que alimenta al racimo y le proporciona azúcar, va a alimentarlo mejor", añade. Con este método, se consigue un racimo más azucarado, con más color, más rico en tanino y en polifenoles, considerados beneficiosos para la salud. "Cuando comencé a 'vendimiar en verde' en 1982, la gente me miraba de reojo. Después, se dieron cuenta de que mejoraba un montón la calidad", cuenta Presle, que preside desde 2003 el Comité de Desarrollo del Beaujolais, un organismo dedicado a "divulgar las nuevas técnicas". "En 2002, muchos viticultores de la comunidad tuvieron podredumbre en los racimos, mientras que este año, el 90% de ellos vendimiaron en verde al menos una parcela", subraya. En el conjunto del Beaujolais, el 35% de los viticultores "vendimiaron en verde" este verano. "Hoy, si no hacemos esfuerzos, el mercado se encarga de expulsar a los viticultores", dice Presle, quien comenzará la vendimia el 20 de septiembre, más tarde que el resto del Beaujolais, a causa de la altitud a la que se encuentran sus viñedos. Desde hace cuatro años practica también, a comienzos de julio, el deshoje térmico. Es decir, elimina cuatro o cinco hojas, lo que permite airear la cepa y, de esta forma, evitar que las uvas se pudran. "Entre el deshoje, la vendimia en verde y el hecho de arrancar las hierbas entre las cepas para evitar la erosión, ya no se necesita el tratamiento antipodedumbre, con lo cual todo es más ecológico", subraya el viticultor. De ahí que, en 18 años, haya pasado de 12 a cuatro tratamientos fitosanitarios al año
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carmenere en Chile


Carmenere: Chile cree en ella, Italia no tanto
Aunque el carmenere es una de las cepas menos conocidas de Burdeos, los últimos años ha logrado notoriedad debido a que países como Chile e Italia poseen superficies suficientes para proveer de vinos de calidad. Sin embargo -asegura andeswines.com, sitio chileno en Internet dedicado a los vinos de su país-, Chile ha sido mas claro y concreto respecto a las directrices sobre cómo tomarla como casta emblemática, lo cual no ha sido fácil, debido a las diferentes visiones del asunto tanto en la prensa como entre los productores.
La Historia cuenta cómo Italia y Chile han adoptado el carmenere, que fue integrándose y confundiéndose a la vez entre otras cepas: mientras que en Chile fue confundido con el merlot, en Italia lo fue con el cabernet franc. En ambos países se genero una controversia debido a que si era pertinente reconocer dicha confusión o no, siendo Chile el primero en liderar el tema, asumiendo la responsabilidad de etiquetar con la redescubierta cepa bordelesa, siendo el 2005 el décimo aniversario de la primera botella etiquetada como carmenere. De acuerdo con Mario Fregona, profesor de Viticultura de la Università Cattolica de Piacenza, "Italia es el único país en el mundo que posee ocho clones de carmenere, obviamente aún catalogados legalmente como cabernet franc", por ende la situación legal del carmenere en Italia es muy compleja aún, ya que esta variedad está solo inscrita en el Catálogo Nacional de castas de uvas, pero no ha sido registrado nuevamente por alguna de las clasificaciones legales (DOC) de las regiones que la tienen plantada. Por lo tanto es necesario que asesores agrícolas de las regiones compatibles demanden la documentación al Ministerio de la Política Agrícola y Forestal con el fin de solicitar la inscripción del carmenere en la lista de viñedos autorizados de las provincias productoras. Fregone aclara además que las provincias que actualmente poseen carmenere en Italia son Brescia, Mantova, Trento, Vicenza, Treviso, Venecia, Padua, Udine, Gorizia y Pordenone, y que en la clasificación vitivinícola (DOC) del Noreste de Italia, el carmenere representa cerca de 240 ha sin otra variedad, pero otras 109 ha son consideradas parcialmente de carmenere, dato que permite considerar a esta variedad como uva perteneciente a esta clasificación DOC. Además de estos se han llevado a cabo varios injertos que permiten proyectar un interés amplio por recuperar esta casta. Si algo hay que reconocer de los productores chilenos fue el atrevimiento de ser consecuentes y asumir dicho desafío a nivel internacional, debido a que en Italia no lograron llegar a un acuerdo concreto y sólo hace poco años vieron la oportunidad de resaltar al carmenere mediante nombres atractivos como carmenero, lo que generó gran controversia en Europa debido a que durante muchos años fue etiquetado como cabernet franc debido a su similitud con el toque del cabernet. Michèle Shah, periodista residente en Italia, consultada sobre si Chile podría tener al carmenere como cepa emblemática, comenta: "Creo que Chile podría, y depende de la cantidad de hectáreas que posea, que es un factor clave para que sea representativa y emblemática de un país". En este sentido, Chile posee mas de 4.719 hectáreas de carmenere en producción entre los Valles de Elqui y Limari por el Norte, pasando por el Maipo, Rapel y Colchagua, terruños que han sido estudiados y desarrollados cuidadosamente para lograr esa expresión única que logran los varietales y reservas tanto de zonas mas frías en la costa, como calurosas hacia el interior de los valles. En este sentido, lo que llega para Chile es lograr la unificación de la industria bajo una propuesta innovadora que proyecte, informe y de a conocer el terruño chileno de una forma efectiva a la prensa especializada, trade y consumidor final. Un ejemplo de esta unificación esta siendo liderada por 'Xplor Wines', que en su campaña promocional 'Carmenere Adventure 2005' viajará por los principales valles de Chile para descubrir, analizar y concluir cual es el mejor terruño para la producción del carmenere y de este valle o valles se seleccionará la botella que viajará desde Santiago de Chile a Alaska, para luego continuar con una gira a través de 15 ciudades en EEUU, dando a conocer a Chile como el país donde el carmenere encuentra su terruño perfecto. El próximo paso será entrevistar a los principales enólogos y agrónomos especialistas que estén directamente relacionados a la producción del carmenere en Chile. De esta manera se obtendrán los datos técnicos y prácticos para determinar cuales son las condiciones elementales y manejos del viñedo, para que esta cepa se adapte y evolucione obteniendo como resultado una expresión única que solo en Chile se podría dar. Si el malbec se asocia a Argentina, el zinfandel a California y el shiraz a Australia, ¿estará Chile preparado para asumir el carmenere como su casta emblemática?

como se veía lasequía en 2005?


Sequía y... ¿buena uva?: puede que no sea tan fácil
España se ve asolada por la peor sequía de la que se tenga registro, pero el clima seco y la pequeña cosecha de uva deberían ser beneficiosos para lograr un vino de buena calidad, según las fuentes citadas por la agencia británica Reuters. Por ejemplo: "La calidad será fantástica porque no tenemos pestes, las uvas son de calidad excepcional", dice Manuel Sánchez, experto en vinos del sindicato de agricultores COAG. El sindicato espera una reducción de 25% en la cosecha de uva, pero esto podría empeorar en el último mes antes de la recolección, afirmó Sánchez. Otras fuentes, a las que se ha dirigido elmundovino, no son tan optimistas.
El Ministerio de Agricultura sitúa la caída en un 14% con relación a la del año pasado, pero las últimas cifras reflejan sólo datos de junio y los agricultores dicen que son sobreestimaciones. Apunta Reuters que en zonas del Penedès, la cosecha será la mitad de la del año pasado, estima la asociación de agricultores local, y en Ribera del Duero, una de las áreas más prestigiosas, los agricultores estiman una caída del 40%. Sin embargo, la sequía tiene sus ventajas para la calidad, ya que las enfermedades y los hongos no prosperan en un clima seco, dijeron los agricultores. Generalmente, cuando la cosecha es pequeña mejora la calidad y en el pasado, las cosechas pequeñas de buena calidad han traído precios más elevados. "Por regla general, un año caluroso y seco trae una cosecha de buena calidad", dice Sánchez a Reuters. Pero no pasa nada en Rioja, agrega la agencia británica: "Los admiradores del más conocido vino español, el rioja, pueden relajarse. Los productores dicen que La Rioja es de un tipo de microclima debido a su posición geográfica, y Luis Zapatero, presidente de Bodegas Riojanas , no espera daños debidos a la sequía o aumentos de precio". Esta evaluación optimista la comparte el Consejo Regulador de la DOC Rioja, que el 24 de agosto informaba del excelente estado de sus viñas y de que ni siquiera están adelantadas en su maduración pese al calor y la sequía. En la mitad sur de España, en toda la cornisa mediterránea y en muchas otras zonas de la meseta no comparten las evaluaciones beatas. Un año completo de sequía desde septiembre de 2004 significa que las viñas carecieron de reservas de agua en primavera, y ahora están evolucionando con gran rapidez, alcanzando ya grados potenciales de alcohol muy elevados pese a que su madurez fisiológica esté muy lejos de alcanzarse: habrá -sobre todo en viñas de secano, que son la mayoría- mucho grado, mucha pasificación, y a la vez muchos verdores y mucha falta de antocianos (color). En las dos mesetas ciertos viñedos de merlotr alcanzaban ya el 20 de agosto los 16 o incluso los 17 grados de alcohol potenciales, pero con acidez aún muy alta y sin apenas color. En Jerez En otro marco distante de los mesetarios empezaba esta semana la vendimia: el de Jerez. La vendimia en las 10.500 hectáreas de viñedo inscritas en las Denominaciones de Origen Jerez-Xérès-Sherry, Manzanilla-Sanlúcar y Vinagre de Jerez ha entrado ya en su primera fase, con la recolección, hasta el día 22 de agosto inclusive, de 5.215.295 kilogramos de uva. En el municipio de Jerez se han entregado 4.788.951 kilogramos de uva en los seis lagares que han iniciado ya la vendimia, con una media de 11,84 grados baumé (medida del potencial alcohólico que indica la madurez de la uva). Como se sabe, el mínimo de madurez necesario en la uva para el comienzo de la recolección está fijado por el Consejo Regulador en los 10,5 grados baumé. Por su parte, en el municipio de Sanlúcar, donde han abierto cuatro lagares, se han recogido 346.064 kilogramos, con una madurez media de 11,94 grados, mientras que en el lagar abierto en el municipio de El Puerto de Santa María se han entregado 80.280 kilogramos, con 12,02 grados. La media total es de 11,85 grados en los pagos en los que ya se ha empezado la recolección, una maduración inusualmente alta en estas fechas debido al poco peso que presenta el grano de la uva y su elevado grado de concentración. En total están abiertos a fecha de hoy 23 de agosto once lagares (instalaciones que recepcionan y molturan la uva), y se espera que a lo largo de la semana esta cifra ascienda a la veintena, a medida que se generalicen los trabajos de recogida de la uva en los distintos viñedos del Marco de Jerez. Se espera que en esta vendimia abran aproximadamente 45 lagares distribuidos en los ocho municipios que integran el Marco (Jerez, El Puerto, Sanlúcar, Chiclana, Trebujena, Chipiona, Puerto Real y Rota). Los primeros trabajos de recolección tuvieron lugar la pasada semana, con la recogida de la uva destinada para vinos de la Tierra de Cádiz, en algunos casos, y para los denominados ³pies de cuba² (la base del lagar sobre la que se asienta el resto de la producción). Pero es en esta semana cuando el sector comienza a entrar de lleno en la vendimia para Vinos de Jerez y Manzanilla, con la apertura, de aquí al viernes, de casi la mitad de los lagares que está previsto que funcionen durante esta campaña. La falta de precipitaciones de este año agrario, con una media de 200 litros por metro cuadrado (frente a los 620 litros que constituyen la media habitual en esta zona), va a traer consigo una significativa merma de la producción con respecto a la campaña pasada. Iniciados ya los primeros trabajos, las organizaciones agrarias del Marco coinciden en estimar, aunque aún es pronto para fijar datos definitivos, que la cosecha de uva de este año descenderá entre un 25 y un 30% con respecto a la del año anterior, cuando se recogieron más de 121 millones de kilogramos. En todo caso, la del año pasado fue una vendimia muy abundante que superó todas las previsiones.

roederer busca viñas en inglaterra


Los elaboradores de champán han comenzado a mostrar interés por ciertos terruños del sureste inglés en los que plantar sus viñedos, debido al cambio climático. Directivos de Louis Roederer, que produce la marca Cristal, han visitado recientemente unos terrenos aún no plantados y dos viñedos ya existentes en el condado de Kent y otro en el de West Sussex. Frédéric Rouzod, presidente de la firma y su director de viticultura, Jean-Baptiste Lecallion, analizaron las condiciones de la tierra, la producción de uva y los niveles de azúcar, informa el dominical 'Sunday Express'.
Los franceses se están fijando en ese rincón de Inglaterra porque el efecto invernadero, que perjudica a sus cultivos en Francia, está convirtiendo, por el contrario, el clima de esa parte de Gran Bretaña, sobre todo las laderas orientadas al sur, en perfectamente adecuado para la producción de ciertos vinos. Los condados de Kent, Sussex y Hampshire tienen además una geología muy similar a la del otro lado del canal de la Mancha. A todo ello se suma el hecho de que un acre (0,405 hectáreas) de viñedo en Kent vale de momento un máximo de 15.000 euros, mientras que el equivalente en la región de Champaña, origen del champán, cuesta unos 435.000 euros, señala el periódico. Los viticultores ingleses, sin embargo, han visto también las oportunidades que ofrece ese rincón de su país y han comenzado a comprar terrenos para plantarlos de viñedos destinados a la producción de espumosos. Así, la firma Chapel Down, con sede en Terterden, ha adquirido recientemente 47 hectáreas en la zona conocida como los North Downs y proyecta producir un millón de botellas para el año 2011.

el vino con moderación


Federación Española del Vino ha adoptado en su Asamblea General ordinaria celebradael 27 de marzo un Código de autorregulación en materia de publicidad y comunicación, siguiendo el texto europeo previamente adoptado por el Comité Europeo de Empresas del Vino, con ligeras adaptaciones a la realidad española. Este código será válido para las empresas de la FEV en su actuación en todo el territorio europeo, y su aplicación será verificada por Autocontrol de la Publicidad, entidad independiente y cuya trayectoria ha sido considerada por la FEV para actuar como el mejor árbitro externo. En las comunicaciones y publicidad que emitan las empresas deberá incluirse el lema "El vino sólo se disfruta con moderación".
La aprobación de este Código forma parte un ambicioso plan del sector vitivinícola europeo, coordinado desde el Comité Europeo de las Empresas del Vino (CEEV) y el COPA-COGECA. El "Plan del Vino", tiene como objetivo promover la educación en el consumo moderado del vino y en sus propias pautas de consumo, para contrarrestar los terribles efectos de un consumo desordenado de bebidas alcohólicas. Para poder hacer esta campaña de educación, el sector vitivinícola europeo se auto impone una firme disciplina en su propia comunicación comercial, con el fin de garantizar el correcto comportamiento de las empresas a través de su publicidad. El pasado 18 de marzo, en el lanzamiento europeo de este Plan del Vino, el escritor Noah Gordon se dirigió al sector del vino exaltando las virtudes del producto y sus modos de consumo. Advirtió que el alcohol es como el fuego: puede ser devastador y destructor, pero nadie discute los efectos benéficos del uso adecuado del fuego en nuestra civilización. De ahí que las normas de uso y las buenas costumbres sean tan importantes, y por ello el sector del vino se da esta nueva norma de autorregulación, entre las otras medidas y objetivos que se persiguen para recuperar y asegurar el consumo adecuado del vino en España.

viernes, 28 de marzo de 2008

II congreso internacional de la ribera duero


Los expertos advierten de que es necesario forjar una cultura del vino
El vino nace con un destino marcado: llegar al consumidor final y seducirle, para que sea fiel a su sabor. En la Ribera del Duero hay una larga tradición vitivinícola que se remonta más allá del nacimiento de la Denominación de Origen. Pero los expertos echan en falta la cultura enológica, tanto en esta comarca como en el resto del país, y concluyen que va a ser necesario trabajar en este sentido, para que esto que ahora es ausencia se torne táctil realidad. José Peñín, Andrés Proensa, María Isabel Mijares y Salvador Manjón, expertos de reconocimiento internacional, coinciden a este respecto durante la primera mesa redonda celebrada en el marco del II Congreso Internacional de la Ribera del Duero que se celebra hasta mañana viernes en Aranda de Duero.
Un encuentro entre sabios que modera el periodista Javier Pérez Andrés y en el que se trazan las bases del futuro del vino en España. El Congreso Internacional reúne estos días en la capital del vino burgalesa a dieciséis ponentes que compartirán con el público su sabiduría en materia enológica. Expertos, estudiosos y críticos, algunos de los cuales inauguraron ayer el calendario de actos programados, tras la presentación que tuvo lugar a primera hora de la mañana a través de un paseo virtual por el paisaje de las diferentes comarcas elaboradoras, con especial mención a la Ribera del Duero. Ayer en Aranda se habló de pasado, de presente y de futuro. El riojano Vicente Sotés, catedrático de la Universidad Politécnica de Madrid, ha presentado en su conferencia a la Ribera del Duero como la única Denominación de Origen que acoge siete zonas climáticas. Este experto destacó la excepcionalidad del terruño en el que crece el viñedo ribereño.La inauguración oficial de este gran evento ha corrido a cargo de la consejera de Agricultura de la Junta, Silvia Clemente, que manifestó la implicación de la institución regional para que las empresas de la comunidad autónoma avancen en la conquista de nuevos mercados internacionales. 'Vamos a fijar un marco de promoción de los vinos de calidad', señala la consejera, situando como próximos destinos territorios emergentes como son China y el continente asiático, tras los buenos resultados cosechados en Estados Unidos, Canadá, México y Japón.Recuerda además Silvia Clemente que en estos momentos se trabaja para la puesta en marcha del Observatorio del Vino y que pendiente está la ejecución de la nueva sede del Consejo Regulador, en Roa, para convertirla en un centro de referencia de los vinos de calidad de la Ribera del Duero. También el presidente del Consejo, José Trillo, destaca el carácter emprendedor de los profesionales ribereños, 'capaces de convertir esta Denominación en un referente internacional'.El Congreso Internacional celebra hoy en Aranda su segunda jornada, dedicando parte del programa marcado a la cultura, con el desarrollo de una mesa redonda en la que intervendrán Espido Freire, ganadora del Premio Planeta en 1999, Antonio Gamoneda, Premio Cervantes 2006 y Raúl Guerra, Premio Nacional de las Letras 2006. Pero el broche de oro de este 25 Aniversario llegará esta tarde. En el Monasterio de Santa María de Valbuena se presentará la calificación de la añada 2007.

contador de benjamin romero



Contador y Cueva del Contador son los nuevos vinos de Benjamín Romeo, enólogo de Artadi -y por tanto artífice de algunos de los riojas mejor valorados- entre 1985 y 2000. Las cuevas son antiguas bodegas excavadas en la ladera, construidas entre los siglos XII y XVI, una de las cuales, en San Vicente de la Sonsierra, bajo el campanario que aparece en la etiqueta, y de la que los vinos toman los nombres, fue comprada por Benjamín en 1995 y empujado por Patxi Fernández, amigo de la infancia, y encargado en la actualidad de comercializar los Vinos de Benjamín Romeo para todo el mundo. Patxi es dueño de Delatierra, una distribuidora de vinos en Sevilla. Benjamín Romeo se ha dedicado a buscar pequeños viñedos en los alrededores de San Vicente, buscando exposiciones óptimas, y cuenta en la actualidad con unas 20 parcelas localizadas en San Vicente y pueblos cercanos, de viñas de entre 45 y 100 años. Las viñas están localizadas a una altura de entre 400 y 600 metros sobre el nivel del mar. 'El Saúco', 'El Bullón', 'Azkueta', 'Mindiarte', 'San Juan', 'Asnillas', son los nombres de algunas de las viñitas. En la actualidad el 85% de la uva es de producción propia, y compra el resto, aunque "la idea es llegar a un 100% de uva propia". Todo va orientado a la búsqueda de grandes vinos. Poda en verde, aclareo de racimos, y prevendimia; hace un rosado que vende a granel, lo mismo que con las partidas que puedan no convencerle. Se vendimia a mano y en cajas, buscando la madurez, pero no la sobremaduración. Se usa poquísimo sulfuroso, y los vinos no se filtran ni clarifican. La uva se desgrana a mano y se fermenta en pequeñas cubas de madera abiertas que tiene en una bodega/garaje que ha montado en el pueblo en los bajos de la casa de sus padres. La fermentación es a una temperatura bastante baja, no superándose los 25 grados, y se hacen unos remontados muy suaves. El mosto se descuba directamente a barrica, en la que hace la fermentación maloláctica. Utilizan diferentes tonelerías francesas, siete u ocho diferentes, Vicard, Radoux, Sylvain, Taransaud, etcétera, buscando siempre un roble de grano fino y tostado suave. La crianza es variable, dependiendo de la añada, y la uva, normalmente alrededor de los 18 meses. Los trasiegos se hacen siguiendo la luna, siempre en menguante. A partir de 2001 elaboran tres vinos: Contador, la selección de las mejores viñas, elaborado sólo los años que se alcance el nivel deseado; La Cueva del Contador, que es un ensamblaje de diferentes viñedos a modo de 'segundo vino' ; y, por último, un vino nuevo desde 2001 de una sola finca, La Viña de Andrés Romeo. La delicadeza y finura 'borgoñona' han sido las primeras características de los vinos de Benjamín Romedo que han cautivado a los –pocos, por ahora– aficionados que los han podido catar.

miércoles, 26 de marzo de 2008

dionisos-baco-vino


"Dios hizo soplar un viento sobre la tierra y las aguas empezaron a bajar, se cerraron las fuentes del océano y las compuertas del cielo y ceso la fuerte lluvia que caía del cielo (....) y el decimoséptimo día del séptimo mes , el arca se detuvo sobre las montañas de Ararat (...) "Entonces dijo Dios a Noé: "Sal del Arca, con tu mujer tus hijos y las mujeres de tus hijos... (...) y a partir de estos tres hijos de Noé se pobló toda la tierra, Noé se dedicó a la agricultura y fue el primero que planto una viña pero cuando bebió vino se embriagó y quedo tendido en medio de su carpa (...)" (Génesis, VIII, 1, 4, 16; IX, 19, 20.)Fuente: http://www.zonadiet.com/bebidas/a-vino-historia.htmHistoria del VinoLa historia del vino se remonta al viejo testamento (Genesis 9:20) cuando es mencionado por Noé. En Grecia antigua, el vino era tomado con agua (tomarlo sin mezclarlo era mal visto); Teocrito describe a los vinos como venerables cuando cumplían los 4 años de edad. Por aquel entonces era guardado en toneles, recipientes hechos en pieles de cabra y ánforas impermeabilizados con aceites y trapos engrasados; por lo que el aire estaba en contacto con el vino en todo momento. Los romanos demostraron mejor cuidado y mejor vino a través de los vinos Falernianos de un año de añejamiento introduciendo otros recipientes. Aunque de todas formas no se llego hasta la maduración completa del vino cuando se introdujo la botella con corcho. El vino conservado en madera no alcanza la madurez hasta pasados los tres años; mantenido mayor tiempo no mejoraba pero podía deteriorarse. Los toneles eran mantenidos hasta 20 años hasta el final del siglo 18, momento en que fueron mejorados; pero el hábito fué abandonado y los connoisseurs encuentran en ello un tema para discusión. Los romanos plantaron viñedos en todos los lugares en que la uva soporto el clima (Africa del norte, España, Gaul, Inglaterra e Illyria). Los cultivos permanecieron para consumo local, en particular para la Sagrada Comunión, por lo que su cuidado paso a ser preocupación de los eclesiásticos. La reaparición del vino como bebida, y la de famosas bodegas, resulto invariablemente de los esfuerzos de monjes y monarcas distinguidos por su devoción a la iglesia. La mayoría de los vinos locales eran de baja calidad, especialmente de áreas actualmente consideradas como de alta latitud. El Vin de Suresnes de las afueras de París se transformó en algo fino. En Inglaterra existen registros de Vinos Espumantes de la variedad Welsh que datan del siglo XIX en producido en las afueras de Cardiff Si bien las plantaciones mas importantes son atribuidas a Carlomagno, no fue hasta el siglo XII que las grandes plantaciones encontraron lugar y grandes mercados. Debido a las dificultades para transportar mercaderías de la época, la mayoría de los viñedos que subsistieron fueron aquellos que estaban a orillas de ríos importantes. Tal es el caso de los viñedos a orillas del Rhin en Alemania, Garonne y Loire. Otros eran producidos en la zona controlada por Venecia de Grecia donde se producían variedades de Madeira, hacia 1420. La utilización de botellas y corchos apareció para finales del siglo XVII, y se atribuye su creación a Dom Pierre Pérignon de Hautvillers, padre del mercado del Champagne. Otro descubrimiento, al que se llegó, pero por error, fue la obtención de vinos dulces y bouquet, los cuales se producían dejando que las uvas entraran en cierto fermento todavía en los viñedos y parras, en el año 1775 en Rheingau. Esta pourriture noble (podredumbre noble) era causada por la presencia de cierta microdermia especial que hizo posible algunos Sauternes y conocidos algunos vinos de Hungría afectando ciertos toneles. También durante el siglo XVII, fue cuando los productores de Madeira, Jerez y Oporto comenzaron a fortificar sus vinos agregando Brandy durante la elaboración. La desaparición de muchos viñedos importantes ocurrió después de 1863, cuando accidentalmente se transportó una variedad de piojo denominado Phylloxera que atacó las raices de las plantas. Debido a esto, áreas que alcanzaron los 2.500.000 acres fueron devastadas por la peste, dejando a los productores franceses al borde de la quiebra y a los productores de Madeira y Canarias completamente sin producción. La devastación fue controlada luego de importar plantas resitentes a ese piojo desde California. Los vinos Pre-Phylloxera actualmente son practicamente imposibles de conseguir. Fuente: http://www.tvins.com.ar/terroir/zona_historia.htm Origen de la palabra vino:Podemos decir que el nombre del vino, según investigaciones recientes, tuvo su origen en un término hoy desaparecido de la lengua hablada en el antiguo Cáucaso, particularmente en Armenia, la palabra "voino", la que servía para designar el brebaje embriagador elaborado a partir del fruto del racimo de la vid. Leyenda del vino:Cuenta la leyenda... que en Babilonia el rey persa Dsemsit almacenó uvas en un sótano de su palacio para consumir fuera de la estación. Obviamente estas uvas con el correr del tiempo fermentaron y desprendieron anhídrido carbónico, intoxicando a los que las cuidaban. Esta situación les hizo creer que las uvas se habían vuelto muy venenosas. Una de sus concubinas al intentar suicidarse por el desprecio del rey, tomando este jugo envenenado, muy contrariamente a lo que se suponía se sintió muy feliz y radiante. Al presentarse ante el rey con su alegría contagiosa, este la prefirió entre las otras. Puede llegar a decirse que esta mujer fue la descubridora de las bondades del vino...Historia del vino:Aunque esta leyenda fuera no cierta, sabemos que el arte de elaborar vinos proviene de estas lejanas tierras llamada Anatolia Central, cerca del Cáucaso en el Asia menor.Existen registros arqueológicos con una antigüedad de 9.500 años procedentes de la ciudad turca de Catal Huyuk que demuestran en antiguas tinajas cerámicas, sedimentos de vinos. El Vino ha tenido que ver con otras creencias religiosas, que algunas llegan hasta nuestros días.Las sagradas escrituras mencionan a Noé como el primer hacedor de vinos, mientras que otras religiones le daban virtudes sobrenaturales dignos de los dioses, Dionisio (Dios griego del vino), Baco (Dios romano del vino). Finalmente y a la luz de los descubrimientos recientes, podemos decir que la vid como planta existe como mínimo desde la era terciaria, en cualquiera de sus géneros (vinífera o silvestre), porque hay a la fecha descubrimientos de hojas de ambas clases registradas en piedra de esa era. Citas históricas:"Al empezar la jarra y al terminarla, sáciate. A mitad, haz economías. Pero es mezquino el ahorro al llegar al fondo", es un consejo para la administración familiar, del griego HesíodoEl historiador romano Suetonio, cuenta en la biografía del emperador Domiciano que, habiendo escasez de cereales por haber dedicado demasiadas tierras al cultivo de vino, cursó orden a todas las provincias del Imperio para que se cortaran las vides, dejándolas como mucho en la mitad, y no se plantaran viñas nuevas. También cuenta que esta medida no fue aplicada.Cantan unos versos clásicos: "Aunque me coma la raíz, sin embargo, todavía produciré fruto, únicamente para hacer libaciones al César inmolado"; y dice el poeta Virgilio en sus "Geórgicas": "las vides de Baco aman las colinas descubiertas"."Cuando después del solsticio Zeus cumpla los sesenta días de invierno, entonces la estrella Arturo abandona la sagrada corriente del Océano y, por primera vez, se eleva brillante al anochecer; detrás de ella, la Pandiónida golondrina de agudo llanto salta a la vista de los hombres en el momento en que comienza de nuevo la primavera. Anticípate a ella y poda las viñas, pues así es mejor. Pero en cuanto el que lleva su casa encima remonte las plantas desde el suelo huyendo de las Pléyades, entonces ya no es tiempo de cavar las viñas, sino que ahora afila las hoces y despierta los esclavos." Hesíodo, trabajos de primavera en "Los trabajos y los días".Fuente: http://www.wineconexion.com/web/es/0/cap2.phpVITICULTORES EN LA ESPAÑA ANTIGUALa vid, junto con la almendra y el olivo, forman la tríada mediterránea, tres frutos sin los cuales no se puede entender la economía y la cultura de España, desde hace miles de años.Es seguro que los indígenas de la Península Ibérica ya conocían, usaban y cultivaban las uvas para su consumo propio. Existen algunos testimonios arqueológicos, como el hallazgo de restos de la Edad del Bronce en la provincia de Granada. En una tumba se encontraron semillas de uva cultivada y vasijas con depósitos de mosto.Las técnicas de cultivo y producción, e incluso las cepas más adecuadas, debieron llegar a este extremo del Mediterráneo de la mano de comerciantes fenicios. A los habitantes de esa franja de tierra en el Próximo Oriente se atribuyen muchos méritos -por encima de todos ellos, haber sabido extender sus hallazgos, haciéndolos populares y accesibles.En las tumbas de algunos faraones se han encontrado jarras con sellos que diferencian las uvas por cosechas e identifican a los vinateros sirios (fenicios) que se habían establecido en Egipto. El lagar más antiguo del que se tenga noticia en Occidente se ubica en la colonia fenicia del Castillo de Doña Blanca, cerca de Cádiz: estaba en uso allá por el siglo VIII a.C.Las tierras ibéricas resultaron ser especialmente adecuadas para la vid. Por ello, desde entonces, estos montes y colinas están cubiertos de viñedos y su producción comenzó a ser orgullo de nuestros campos y ciudades. Griegos, púnicos y romanos, consolidaron esta industria, hasta el punto de ser conocida por todo el Mare Nostrum gracias a sus caldos: vinos de Hispania.Geógrafos e historiadores los citan en sus tratados, poetas cantan sus bondades: Hesíodo, Virgilio, Plinio, Columela, Estrabón, Avieno...La producción de vinos impulsó la industria de la cerámica para beberlos, servirlos, mezclarlos, libarlos y transportarlos a la capital del Imperio. Tantas ánforas llegaban diariamente a Roma con productos del mundo entero, que sus restos se apilaron hasta levantar otra colina: el monte Testaccio. Entre los millones de fragmentos que lo forman, muchos llevan impreso su origen y el año de producción, que a menudo resulta ser el sello de un alfarero hispano para un caldo gaditano, de Montilla-Moriles o el Penedés.Curiosamente, también tienen un origen antiguo muchas de las máquinas que se emplean en la producción de vino, así como las formas más adecuadas para su envasado. Como, por ejemplo, las prensas: de palanca o cabestrante, con contrapesos cilíndricos, otras de cuerda o jaula... ya existían en tiempos clásicos.Aunque extraer el mosto de la uva mediante la presión con las manos, es sin lugar a dudas el método más primitivo, que pervive en el vino de lágrima.Por eso no es de extrañar que hayan perdurado los nombres latinos y griegos para denominar las técnicas, colores o texturas, o ciertas partes de la planta.TIPOS DE VINO y formas de tomarlo en la AntigüedadLos vinos de la Antigüedad probablemente tenían muy poco que ver con los que ahora conocemos. La costumbre de rebajarlos con agua, que hoy se consideraría un sacrilegio, era entonces algo normal. También la adición de especias y aromas para endulzarlos estaba justificada por su exceso de acidez. Pero veamos qué ocurría con estos caldos.Gracias a los geógrafos latinos conocemos algunos de los tipos de uva usados hace dos mil años: la aminea, la más famosa en Roma, producía vino blanco y tenía una subvariedad hispana para uva de mesa; la coccobis sería una uva muy dura, que sólo adquiría bondad con los años; la bumasti dio origen a la variedad llamada "teta de vaca" o tabaca; la numisianae, para producción y conserva; la duracianae, idónea para pasas y vino dulce; y la purpurae, muy gruesa y de color purpúreo.El vino que producían estas uvas era demasiado fuerte para tomarse a palo seco, su calidad no era constante, dada su alta fermentación, y se hacía necesario disimularla.Por ello, se mezclaba con agua (una parte de vino por cada tres de agua) en las cráteras o copas clásicas, antes de hacer las libaciones (brindis) y tomarlo en banquetes o simposios.Los caldos más apreciados se especiaban con aromas y hasta se endulzaban con miel como el llamado mulsum, o el graeco more, el célebre vino griego, casi un jarabe. La técnica de cocer el mosto recién fermentado tenía por objetivo obtener vinos capaces de aguantar el transporte. El arrope resultante, llamado defrutum, por su alta graduación, debía ser rebajado. Para eliminar las impurezas en suspensión y mejor conservarlos, se les añadía pez, ámbar o resina.Entre las combinaciones más atrevidas estaba el oenogarum: vino mezclado con la célebre salsa de pescado llamada garum (el alimento más caro que se producía en el Imperio, orgullo de las factorías litorales de Hispania).En tanto que, para alimentar a esclavos, se prensaba el orujo con agua, produciendo un bebedizo llamado lora.En tiempos de Al Andalus, la actividad vitivinícola pervive. Los califas de Córdoba no censuraron la producción o consumo de vino, pues es verdad que ningún versículo o sura del Corán lo prohíbe expresamente. Pero sí fueron discretos: el vino se llamaba xarab, no sólo por su dulzor, y se envasaba en odres para mejor disimular su contenido: Xarab al Malaqí era el vino de Málaga, y el "sherish" parece ser el origen de la denominación Jerez.Desde la Europa medieval, de manos de peregrinos de las órdenes del Cister y Cluny, y por vía del Camino de Santiago, irán llegando más variedades de uva. Hasta las 116 que Valcárcel cita en 1791, y las 500 que se esparcen por la España del siglo XIX anterior a la epidemia de filoxera.La primera clasificación de vinos que se conozca en la Historia es obra de un rey francés, Felipe Augusto, con afán de comparar los caldos franceses y centroeuropeos con los mediterráneos. Para ello organiza una cata que duró dos meses y cuyo maestro de ceremonias fue un sacerdote inglés.Queriendo establecer un orden, este clérigo se basó en la jerarquía de la Iglesia, otorgando el título de "Papa" de los vinos al de Chipre, y recayendo en el vino de Málaga la categoría de "Cardenal".EL VINO, LA SALUD Y LOS DIOSESEn la Antigüedad, un vaso del vino acompañado de un poco de pan resultaba suficiente alimento para una persona, sobre todo si se viajaba por un territorio extranjero. Frente al riesgo del agua, capaz de corromperse y envenenar a un ejército, disponer de vino era siempre una garantía para eliminar la sed y recobrar fuerzas.Esta función nutritiva ha perdurado hasta el siglo XX: ponches, quinas, caldos con un chorrito de vino se usan para reponer el cuerpo o despertar el apetito.Además de alimento energético, el vino ha sido considerado desde su origen como una medicina de la naturaleza... un regalo de los dioses, dispuesto mágicamente para que los seres humanos descubrieran el secreto de la fermentación.Una vez conocida esa alquimia, el disfrute de sus efluvios ha ido siempre acompañado de poderes sanatorios y de la capacidad de trascender, acceder a otra esfera de consciencia, y facilitar el trance místico.Por eso el vino siempre ha ido de la mano de la religión y la magia, como parte de su ritual, como ofrenda y como referencia de todas las deidades posibles a lo largo y ancho de la Tierra.El vino dulce, el más conocido, nos recuerda demasiado a aquel aguamiel, el néctar de los dioses clásicos, su alimento allá en el Olimpo. Era el vino de las libaciones, conmemoraciones, cenas y fiestas dionisíacas. Y eso suena a mucho respeto, como es propio de las liturgias, pero también a desenfreno.Curiosamente, Dionisos -o, como los llaman los romanos; Baco-, no era sólo patrón de los bebedores, también está en el origen del teatro: los cánticos en honor del dios del vino, y con afán de fertilizar la tierra, dieron lugar a los ditirambos, las tragedias y las comedias. Tal vez por eso, junto a los teatros clásicos de Atenas, siempre se encontraba un templo dedicado al dios del vino, a veces con una fuente de la que manaba alegremente ese dulce néctar.El culto al vino se extendió por todo el Mediterráneo y el Próximo Oriente. Así, no sorprende que la Biblia base buena parte de sus parábolas en el vino, las uvas o los viñadores; ni que sean monjes mozárabes y, posteriormente, de Cluny y el Cister, quienes preserven su saber, lo cultiven en sus monasterios y lo extiendan por Europa en los siglos siguientes.En el origen de esta tradición están todos los elementos de la naturaleza que participan en la obtención del vino: el astro rey, el Sol, que con sus rayos madura la uva; las profundidades de la tierra, esas cuevas en cuyas bodegas fermenta el mosto; y la mano de esos magos, los bodegueros, que con sus técnicas consiguen el sorprendente fruto, sangre de la tierra, del sol y, por tanto, esencia de las fuerzas mistéricas del Universo.Desde la Antigüedad, todas las regiones vinícolas gozan de rituales marcados por las labores del campo: agostado, podas, cavas y vendimia. Estos trabajos y sus fiestas, ya se consideren religiosas o paganas, han dado pie a un completo calendario que llena de celebraciones el ARQUITECTURAS DEL VINO: BODEGA O IGLESIALa maduración de la uva, su cosecha y pisado en el lagar son grandes momentos de año muy esperados en todas las regiones donde se cultiva. La vendimia es motivo de jaleo y celebración en todas las culturas del mundo.Pero a partir de ese momento, el vino entra en un proceso de tranquilidad que envuelve toda su fabricación en la oscuridad y el silencio, convirtiendo las bodegas en lugares de culto, y a los bodegueros en sus oficiantes.Tal vez por lo misterioso de la fermentación, que parece rozar lo sobrenatural, tal vez por el poder que la naturaleza da a ese caldo resultante, o simplemente por su delicadeza... pero veamos hasta dónde está el vino emparentado con lo desconocido.Desde antiguo, las bodegas han ocupado el subsuelo, sótanos de edificios a menudo protegidos militar y religiosamente. Entrar en ellos es casi emprender un viaje, y esa escenografía nos recuerda a las tumbas, particularmente a los hipogeos o pirámides de los egipcios. En la Antigüedad, la vinificación se hacía en grandes recipientes cerámicos que los romanos llamaban dolias. Estaban semienterradas en el suelo de estancias o cuevas, donde se preservaba el vino.Luego se pasaba a ánforas en dependencias cálidas, donde podían estar varios años, y se mezclaba con otros productos (como ya se ha hablado). Por ejemplo, el mosto cocido daba lugar al defrutum (arrope) y sapa (sanconcho), al que se le añadía yeso, sal o agua de mar cocida.Las órdenes religiosas medievales, que recogían tantos secretos y saberes en sus conventos, continuaron con la cultura del vino, ayudando a expandirla por una Europa que había olvidado sus raíces.Por ejemplo, fueron benedictinos de Cluny quienes plantaron vides por todo el Reino de León, en la mismísima ribera del Duero.Por eso no sorprende que muchos lagares y bodegas se ubiquen bajo el suelo de las iglesias y se consagren al mismo Dios; que el alcalde de Logroño, en un bando de 1635, prohibiera el paso de carretas por las calles del centro de la capital riojana, para no alterar los vinos que reposan en sus bodegas; o que el escritor Gonzalo de Berceo, desde el monasterio de Suso (en San Millán de la Cogolla, Rioja) cite en sus versos el vino de aquella tierra.En aquella época ya se usaba el huevo para clarificar el vino (posar las impurezas en el fondo). Para esta labor basta con la albúmina que va en la clara. Gracias a las yemas sobrantes de esos huevos, alrededor de las bodegas florecían artesanos e industrias alimenticias a base de postres, dulces o yemas de conventos, que hoy son reconocidos por su finura.Esta relación entre vida conventual y producción vinícola no es casual: ya vimos el fundamento místico y religioso del vino (ver capítulo 4), que justifica que los monasterios e iglesias dispongan de su propia producción, para alimentarse, comerciar y poder realizar la eucaristía.Hay algo más: el sentido monacal de las bodegas, donde prima la tranquilidad, la larga espera hasta que el vino madure, la oscuridad y el silencio para no alterar sus propiedades, el saber hacer, metódico y paciente. Por su arquitectura, las grandes bodegas se asemejan a catedrales, donde la escasa luz entra por algunas rendijas, la humedad y temperatura son constantes, y todos los trabajos se realizan a media voz, respetando el silencio en el que envejece el vino.Toneles y barricas podrían parecer altares, donde acuden los sacerdotes del vino a catar, degustar, estudiar... Fuente: http://www.geocities.com/mysteryearth/Mitologiahpv/vino.htmLa historia mágica del vinoUna tradición recogida por la Mishna hebrea, afirma que la vid era el árbol del Bien y del Mal, cuyo fruto aporta el conocimiento. Generalmente, la manzana, con sus cinco pepitas, es el símbolo de ese conocimiento superior, representado por el pentagrama. Pero cinco son precisamente las extremidades de la hoja de parra, el primer vestido de Adán según la iconografía cristiana, cubierto así por la sabiduría prohibida a los no iniciados.La misma alegoría parece esconderse tras otro relato bíblico. Tras posarse el Arca en el monte Ararat, también símbolo del eje y del pilar cósmicos, Noé cultivó vides y elaboró el vino con el que se produjo la primera borrachera de la historia. Uno de sus hijos, Cam, sorprendió a Noé embriagado y desnudo y llamó a sus otros dos hermanos para mofarse del estado de su padre. Los hermanos de Cam, Jafet y Sem, lejos de agregarse a la burla taparon la desnudez de Noé. Para los cabalistas no se trata de un desliz del patriarca, sino de una alegoría del conocimiento. Embriagado por la sabiduría oculta, Noé se tambalea desnudo; todo un símbolo del alma en su estado original, "borracha" de luz y conocimiento. El no iniciado, el ignorante, se mofa de dicho conocimiento, por lo que es tarea del iniciado, de Jafet, volver a velar la sabiduría para ocultarla a quien no la merece, "vestir" a Noé. No parece casualidad que la palabra que designa al vino en hebreo, yain, posee el mismo valor numérico, 70, que el vocablo cuyo significado es misterio, sod. Otra curiosa coincidencia resulta del hecho de que para los turcotártaros del centro de Asia, la invención de las bebidas alcohólicas se deba a un héroe superviviente de un diluvio, patrón de los muertos, los borrachos y los niños.Un brindis por el dios del vinoCuerpo y sangre de la divinidad, un viejo mito que en su versión celta reaparece con extraña fuerza en la Edad Media bajo el concepto del Grial, el vaso sagrado que contiene el precioso vino de la vida y el conocimiento, la sangre de Cristo. No es una idea nueva, desde luego. Curiosamente, los dioses asociados al vino son dioses civilizadores, que aportan, entre otros, el conocimiento de la agricultura. Pero quizás su rasgo más característico es que son sacrificados, y a menudo despedazados, tal y como se parte el pan entre los comensales de un banquete. Dios de la vid y del vino es Osiris, el "Ser bueno", despedazado por su hermano Set, que esparce sus miembros por todo Egipto. Pero Osiris es, asimismo, señor de la vida eterna y símbolo de la tierra, cuyos frutos son el pan y el vino. Civilizador es, también, el Orfeo griego, la figura fundamental de los misterios órficos, héroe divino despedazado por las furiosas y borrachas bacantes que esparcen sus miembros, quizás se pudiera decir que los "siembran", sobre la tierra. Y ello nos conduce a la presencia del gran dios del vino a quien honran las bacantes y (muchos sin saberlo) los parroquianos habituales de las tabernas actuales: Baco o Dionisos.Hijo de Zeus, Dioniso fue despedazado por los titanes, para luego ser resucitado. Durante una estancia en el monte Nisa inventó el vino, cuyo cultivo y elaboración enseño, como regalo divino, a los hombres.Fórmulas magistralesLas bibliografías alquímica y farmacológica están llenas de fórmulas medicinales que utilizan el vino como base de bebedizos dotados de muchas propiedades. He aquí algunos preparados que el lector podrá elaborar sin demasiado esfuerzo:AGUA PÓNTICA DE PITZ EL SALMANTINO: Un licor que tiene fama de proporcionar lozanía y buena figura: vino blanco añejo (1,25 litros), aguardiente seco (2,5 litros), agua destilada (1,23 litros), azúcar blanco (2 kilos), coriandro (18 gramos), clavo de especia (5 gramos), anís verde (6 gramos). Preparar un jarabe con el azúcar y el agua destilada. Machacar las especias y dejar macerar en la mezcla de vino y aguardiente. Agitar con frecuencia. Al cabo de 6 semanas colar el preparado y añadir el jarabe.VINO DEL AMOR: Vino tinto (2 tazas), canela (3 cucharaditas), jengibre (3 cuchadaritas). Opcionalmente pueden añadirse dos cucharaditas de jugo de ruibarbo. Tomar una vaina de vainilla y hacerle un corte longitudinal. Añadir a la mezcla. Dejar reposar durante 3 días.ELIXIR DE LARGA VIDA DE JACOBO LAURENCE: Se trata de la fórmula de un escocés que vivió 140 años, tomando el siguiente preparado: vino tinto (100 partes), extracto de genciana (2 partes), azúcar (12 partes), cortezas de naranja (7 partes).VINO TÓNICO: Vino tinto (15 partes), tintura de genciana (1 parte).VINO NUTRITIVO: Vino generoso (10 partes), alcohol purificado de 25º (5 partes), azúcar (4 partes), esencia de ruibarbo (1/8 parte).

martes, 18 de marzo de 2008

vino y guerra


LIBRO MEDIOCRE PERO CURIOSONazis y vinateros franceses: relación de amor y odioMALCOLM GLUCK THE GUARDIAN/EL MUNDO
Philippe de Rothschild, en una foto de la época. Fue emocionante enterarse de que alguien había escrito por fin un libro titulado 'Wine and War', 'Vino y Guerra'. Había llegado el momento en que iban a quedar despejados toda una serie de grandes misterios como, por ejemplo, el enigma de la Ilíada: ¿cómo era posible que Tracia proporcionara mercenarios a los troyanos de Príamo al mismo tiempo que vendía vino de Tracia a los espartanos de Menelao? Sin embargo, no es ésa la intención de 'Wine and War'. Consiste más bien en un relato sobre la forma en que cinco destacadas familias vitivinícolas de Francia se las ingeniaron durante la ocupación nazi para mantener su dignidad, sus medios de subsistencia y sus existencias de vino.
Se trata de una historia más que conocida en toda Europa: eso de la doble pared en la bodega, detrás de la cual reposan las cosechas más exquisitamente apetecibles, me lo han contado ya en Guernesey y Jersey, en Moravia, en Budapest, en Sofía, en Bucarest. Sean alemanes, rusos o norteamericanos los invasores, no varía nunca el punto culminante del relato: una vez que el conflicto o la ocupación han terminado, se procede al derribo de la pared y, ¡oh maravilla!, allí continúan todas aquellas botellas de vino que se han librado del saqueo y los pillajes y que, como es de esperar, han ganado muchísimo en sabor gracias a su larga temporada a la sombra... 'Wine and War' no carece tampoco de irritaciones estilísticas, que ya asoman desde la primera frase: "La puerta de acero no quería moverse". Expresiones como "un sol brillante se reflejaba en las recién nacidas hojas de los árboles" o "los pueblecitos de Alsacia, que parecían como salidos de un cuento de Hansel y Gretel" salpican el texto; lo que es más, cualquier relato documental que constantemente se meta en las mentes soñadoras de sus protagonistas ¡hace 60 años! acaba cargado de adornos dudosos. La mayor parte de la narración general en torno a la invasión de Francia y a los acontecimientos que culminaron en ella no pasa de la categoría de plúmbeo manual escolar y no aporta ningún punto de vista original salvo aquellos que ofrecen los viticultores que vivieron los hechos de primera mano. El dato de que Gaston Huet -cuyo vouvray está de muerte- encabezase una compañía del Ejército en 1940 hasta el callejón sin salida de Calais, donde finalmente tuvo que rendirse a los alemanes, es una revelación absolutamente intrascendente; el hecho de que fuera uno de los más eminentes y valerosos viticultores biodinámicos de Francia quien corriera esa aventura no la convierte en más emocionante que si Huet hubiera sido un carbonero. Se nos vuelve a contar la bien conocida historia de los esfuerzos de Goering por descubrir las botellas de la cosecha de 1867 que tenían en La Tour d'Argent, el famoso restaurante de París, ocultos detrás una pared de ladrillos. Para los buenos catadores, que quizá aprecien poco este aspecto de la doble faz de los alsacianos, más reveladora es la respuesta de la señora Hugel al oficial de la Wehrmacht que la llevaba detenida: "¿Cómo puede decir usted que odio a los alemanes?", clamó ella. "¡Mi hermano es alemán y tengo además dos hijos que están a punto de combatir en las filas de su Führer!". La mejor y más apasionante parte del libro versa sobre los "Weinführers", que fue el apodo con que los conocían los franceses. Eran los funcionarios que se encargaban de supervisar los esfuerzos de Hitler por saquear las zonas vitivinícolas franceses y así contribuir a financiar la maquinaria bélica nazi: el vino era un producto de consumo como cualquier otro y de eso Francia tenía más que cualquier otro país. Se cuenta aquí con precisión el reinado de Heinz Bomers en Burdeos, al igual que el enseñoreamiento de Adolphe Segnitz sobre Borgoña y el dominio de Otto Klaebisch sobre la Champaña. En estos lugares la connivencia entre vinateros franceses y oficiales alemanes fue con frecuencia más amable que hostil, pues no en balde existían entre ambas partes un considerable respeto mutuo y una dualidad lingüística, además de un auténtico amor al vino. Una vez terminada la guerra, Bomers escribió al barón Philippe de Rothschild para solicitarle que le concediera la representación del Château Mouton-Rothschild en Alemania. Al parecer, el barón respondió: "Sí, por qué no. A fin de cuentas estamos construyendo una nueva Europa". A Louis Eschenauer, afamado vinatero y mesonero de Burdeos, que tuvo gran amistad con Ribbentrop, se le declaró tras la guerra culpable de colaboracionismo, con lo que perdió todos sus derechos como ciudadano francés. Sin embargo, es probable que, de no mediar la amistad gastronómica de Eschenauer con el primo de Ribbentrop, Ernst Kühnemann, comandante alemán al frente del puerto de la ciudad, éste habría sido destruido cuando los alemanes se retiraron. Abundan en este libro muestras semejantes de sentimentalismo. Franceses y alemanes siempre han sido viejos amiguetes, y siguen siéndolo. 'Wine and War: The Battle for France¹s Greatest Treasure' ("Vino y guerra: la batalla por el más preciado tesoro de Francia"), por Don y Petie Kladstrup, 372 págs., editado por Hodder, Londres, £14,99.

lur saluces, el sauternes en polemica


IMPIDE LA DISTRIBUCION DEL LIBROLur Saluces, contra 'Podredumbre noble'
La demanda interpuesta por el ex propietario del Château d'Yquem ha detenido la distribución de un nuevo y polémico libro sobre Burdeos, que ha sido retirado de los estantes de las librerías, según informa decanter.com. El conde Alexandre de Lur Saluces, jubilado a la fuerza en mayo de este año por LVMH, la actual dueña del ilustre château de Sauternes, interpuso una demanda la semana pasada contra el autor y los editores de 'Noble Rot: A Bordeaux Wine Revolution' ('Podredumbre noble: Una revolución del vino en Burdeos') con el objetivo de detener la distribución en Francia del libro. Este, que contiene una extensa investigación sobre el estado actual del establishment de los vinos de Burdeos, ya ha sido publicado en Estados Unidos. La denuncia sólo es de aplicación en Francia, pero la editorial Norton ha decidido no seguir adelante con la distribución en Gran Bretaña.
En su denuncia, Lur Saluces plantea objeciones a cinco pasajes del libro en los que se describe su relación con su primo, el barón Louis Hainguerlot, y la feroz lucha intestina que protagonizaron las familias Hainguerlot y Lur Saluces por la propiedad y la gestión del château. La dinastía Lur Saluces estuvo a cargo de la propiedad desde finales del siglo XVIII, pero a partir de 1991 se vio envuelta en disputas que llegaron a su punto culminante cuando, en 1996, el hermano de Alexandre y otros familiares vendieron el 55 % de la empresa a LVMH. Pese a la radical oposición del conde a la venta, LVMH -una de las mayores compañías del sector del lujo en el mundo: Louis Vuitton, Loewe, Moët et Chandon, Hennessy...- decidió ofrecerle el puesto de director de la bodega, que Lur Saluces había gestionado con la aprobación del mundo del vino hasta convertirse en el símbolo viviente de Yquem. En mayo de este año, LVMH cambió su reglamento interno sobre edad de retiro de los directivos, obligó a jubilarse a Lur Saluces el día en que cumplía 70 años y lo sustituyó por Pierre Lurton, del Château Cheval-Blanc. El escritor William Echikson, quien el pasado día 11 cancelaba la fiesta de lanzamiento del libro prevista en Londres, afirma que Lur Saluces ha presionado en todos los niveles para impedir la publicación de su historia, que ocupa unas 20 páginas del libro. "No quería que nadie escribiera sobre lo sucedido y se negó a cooperar en todo momento", ha declarado a decanter.com. Echikson dice que ha "hecho lo imposible" por asegurarse de que el libro no contenía nada que pudiera considerarse difamatorio y añade: "Mi objetivo principal es conseguir su distribución, aunque podría tardar años, pero dudo que la detengan en Estados Unidos". Lur Saluces ha pedido 100.000 euros por daños y perjuicios. El sitio en Internet de la revista 'Decanter' dice que no ha sido posible ponerse en contacto con él ni con su abogado para que dieran su punto de vista antes de publicar la información sobre la acción judicial.

vino britanico


VINO BRITÁNICO: CADA VEZ MEJOR¡Gracias, cambio climatico!CHRIS JOHNSON REUTERS
Entre los prados y las colinas calcáreas del sur de Inglaterra está sucediendo algo extraordinario, que da bríos a una de las más antiguas viejas actividades del país. El pequeño sector vitivinícola británico, motivo de chiste durante mucho tiempo, experimenta una revolución a manos de una nueva generación de profesionales que están replantando huertos y trigales con vides, y ganando premios en todo el mundo. Sus productos son tan buenos que al menos una casa de champaña ha cruzado el Canal de la Mancha desde Francia para invertir en un viñedo inglés, y pronto producirá vinos espumosos que esperan que rivalicen con las grandes marcas de Reims y Epernay.
Mardi (izq.) y Tamara Roberts, de Ridgeview. Con ayuda de un clima que se va haciendo más cálido, nuevas variedades de uvas, métodos modernos y subvenciones gubernamentales, la producción aumenta rápidamente. "Los vinos galeses e ingleses están mejorando muy deprisa, y algunos de ellos, especialmente los vinos espumosos ingleses, son excepcionalmente buenos, de primer orden", afirma Stephen Skelton, autor de 'The Wines of Britain and Ireland ' (Los vinos de Gran Bretaña e Irlanda). En Gran Bretaña se produce vino desde el siglo VIII como mínimo, y en el 'Domesday Book', un censo de tierras y vecinos compilado por Guillermo el Conquistador en el siglo XI, aparecen docenas de viñedos. Sin embargo, la viticultura británica se ha visto enormemente eclipsada durante la mayor parte del último milenio por la cerveza y la sidra, producidas con los más abundantes lúpulo y manzanas, respectivamente. El teniente general sir Guy Salisbury-Jones, oficial retirado del Ejército, estableció en la década de 1950 el primer viñedo comercial británico desde la Edad Media, en condado sureño de Hampshire. Durante los 30 años siguientes fue imitado por muchos entusiastas, aunque a veces ineficaces, aficionados. Según se afirma en el 'Oxford Companion to Wine' (Enciclopedia Oxford del Vino, dirigida por Jancis Robinson), esos pioneros del siglo XX eran "generalmente jubilados de buena familia con poca experiencia en viticultura y enología", y la falta de profesionalidad dio mala reputación al vino inglés. El primer ministro británico, Tony Blair, sirvió blancos galeses y tintos ingleses en una Cumbre de la Unión Europea, celebrada en el año 2005, a un grupo de invitados muy poco entusiastas entre los que se encontraban varios líderes europeos. Silvio Berlusconi, primer ministro de Italia, envió más tarde 24 botellas de vino italiano a su homólogo sueco, Göran Persson, con la afirmación de que le serviría de ayuda para recuperarse de la experiencia. Pero los enólogos opinan que la mofa de Berlusconi fue injusta. Desde los años 80, los viticultores británicos, concentrados en los condados galeses e ingleses del Sur, más cálidos, se han ido profesionalizando (muchos han estudiado enología) y se han concentrado en producir uvas adecuadas para el clima moderadamente frío del noroeste de Europa. Los vinos espumosos han sido su éxito más espectacular, y los productores utilizan clones de las uvas francesas pinot noir, pinot meunier y chardonnay, utilizadas habitualmente en la producción de champán. Las tierras calizas y arcillosas de buena parte del sur de Inglaterra son notablemente parecidas a los mejores suelos de la región de Champagne, que se encuentra a poco menos de 300 kilómetros al sudeste. La similitud no ha pasado inadvertida para los productores franceses, quienes desean expandir sus negocios pero se enfrentan a las estrictas normativas, las limitaciones de la tierra destinada a los viñedos y los altos costes operativos de Francia. El productor de champaña Pierson Whitaker, de Avize, al sur de Epernay, ha empezado a plantar vides en un terreno de 12 hectáreas del valle de Meon, en Hampshire, y espera producir hasta 15.000 botellas de vino espumoso con el método tradicional de fermentación en botella que se usa en Champaña. "Nunca será champán; sólo puede proceder de Francia. Pero creemos que podemos producir un vino excelente en Inglaterra", afirma Imogen Pierson Whitaker, el propietario. Por otra parte, el aumento de la temperatura en el norte de Europa, independientemente de que se deba al calentamiento mundial producido por la actividad humana o bien a los cambios cíclicos, ha ayudado a conseguir uvas de gran calidad y mejores vinos. La extensión dedicada a los viñedos en Gran Bretaña ha aumentado hasta alcanzar unas 800 hectáreas, frente a los pocos cientos de los años 80. "Sigue siendo minúscula en comparación con el millón de hectáreas de Francia y apenas supone un una tercera parte del consumo total de vino en Gran Bretaña, pero está creciendo entre un 15 y un 20% al año", dice Skelton. Tras la expansión hay fuertes intereses comerciales. Además, las uvas ofrecen cosechas extremadamente fiables: las cepas tienen una gran duración, producen beneficios más altos que otras frutas, como las manzanas, y se desperdicia mucho menos. Además, la producción vinícola puede utilizar parte del equipo de acero inoxidable que se utiliza en la industria lechera, cuyos beneficios han caído en picado en los últimos años. El precio de la tierra es otro factor. En el sur de Inglaterra, media hectárea de tierra adecuada el cultivo de la vid cuesta alrededor de 4.000 euros, frente a los 400.000 que puede alcanzar en Champaña. Mardi Roberts, jefe de ventas y de mercadotecnia de la bodega Ridge View, de Ditchling Common (Sussex), afirma que los vinicultores han encontrado ahora combinaciones de rizomas y uvas clonadas que son particularmente apropiadas para el clima inglés. "El clima ayuda, pero la elección de la uva correcta es la clave", dice Roberts. "Ahora tenemos variedades verdaderamente adecuadas para Inglaterra". En sólo cinco años de producción, Ridgeview, que se dedica exclusivamente a los vinos espumosos, ha ganado docenas de medallas y premios por sus cosechas. El año pasado obtuvo el trofeo más importante de los vinos espumosos, frente a competidores de otros 55 países. Ridgeview ha establecido un plan de 10 años para aumentar la producción anual hasta al menos 300.000 botellas, y recientemente ha recibido una subvención del Gobierno británico destinada a la elaboración y el marketing. Uno de sus competidores, el English Wines Group, se ha dirigido al mercado financiero en busca de fondos y ha empezado a cotizar en la bolsa directa londinense Ofex, de pequeñas y medianas empresas. "Ahora que empieza a tener presencia internacional, el sector vitivinícola ofrece muchas más oportunidades", afirma Julia Trustram-Eve, de English Wine Producers. Oz Clarke, presentador de televisión y crítico de vinos internacional, coincide con ella: "Hace años que digo que el vino espumoso inglés es tan bueno como el champán. La tierra es la misma; las uvas suelen ser las mismas, y el clima es cada vez más parecido. Pero es gracias a la pasión de los productores por lo que puede llegar ser un producto de primera calidad". Cinco datos sobre los vinos ingleses — Es posible que los ingleses sean los inventores del champaña. Los documentos archivados en la Royal Society desde 1662 parecen demostrar que un inglés, Christopher Merret, describió no sólo como producir vino espumoso sino también cómo se bebía y se disfrutaba en Londres de aquel "alegre, brioso y chispeante vino", más de 30 años antes de que en Francia se produjera el primer espumoso y casi 70 años antes de que se estableciera la bodega más antigua de Champaña. — El más antiguo viñedo inglés se plantó probablemente durante la época romana. Los arqueólogos han desenterrado en Wollaston (Northampstonshire) lo que parece ser un viñedo comercial de diez hectáreas, lo que demuestra que en Inglaterra se producía vino en aquella época. — El viñedo comercial inglés más septentrional es Leventhorpe Vineyard, situado en las afueras de Leeds, a 320 kilómetros al norte de Londres. — Las ventas de vino inglés (término que agrupa los vinos de Gales e Inglaterra) han aumentado rápidamente, con un crecimiento medio de aproximadamente un 25% en el pasado ejercicio respecto al año anterior (de abril a diciembre). — Durante los ocho últimos años, el premio al mejor vino espumoso ha recaído dos veces en vinos británicos. Nyetimber Vineyard, de West Chiltington (West Sussex), logró el galardón en 1998, y el ganador del año pasado, Ridge View, de Ditchling Common (East Sussex) consiguió el codiciado premio frente a competidores de 55 países.